Cualquier tormenta puede dañar los canalones de nuestro edificio. Pero cuando hablamos de episodios de gota fría los daños suelen ser aún mayores. Y es que no es de extrañar si tenemos en cuenta que estas lluvias torrenciales hacen que caiga una cantidad de litros por metro cuadrado que en muchas ocasiones iguala al resto de precipitaciones que se producen en un año completo.

Por lo tanto, si estamos en una zona en la que suele haber gota fría en determinados momentos del año, es importante prestar especial atención a los sistemas de recogida de agua de lluvia de las cubiertas. Ya que de este modo podremos evitar algunos daños en los conductos y minimizar el impacto de la tormenta en los canalones.

Cómo preparar los canalones antes de una gota fría

Aunque en muchas ocasiones la gota fría llega sin apenas darnos tiempo a reaccionar. Lo normal en algunas zonas es que estos días de lluvias torrenciales se produzcan siempre alrededor de las mismas. Por lo que es posible que llevando a cabo algunas acciones ayudemos a minimizar el daño que pueden sufrir nuestras canaletas. No dejes de contactar con una empresa de canalones para que haga los siguientes trabajos:

  • Limpieza de los conductos. Es muy importante que para poder hacer frente a unas grandes precipitaciones el sistema esté limpio. Debemos retirar todo que se pueda haber acumulado, como hojas, plumas o nidos de ave. De este modo estaremos evitando posibles obstrucciones.
  • Mantenimiento del sistema de evacuación de agua. No solo la limpieza es importante, también hay que hacer una revisión completa para ver que todos los componentes, no solo los canalones y bajantes, se encuentran en perfecto estado.
  • Reparaciones de los canalones. En caso de que al hacer una revisión de los canales veamos que alguna zona o pieza no está en buen estado, es fundamental repararla. Ya que cualquier desperfecto, por pequeño que sea, puede poner en peligro la instalación cuando llegue la gota fría.

estragos de los canalones en la gota fría

Daños de las tormentas en las canaletas

Una gota fría de caracteriza por la cantidad de agua que puede caer en forma de precipitaciones de todo tipo durante un periodo corto de tiempo. Por lo tanto estamos hablando de un número de litros desproporcionado si lo comparamos con las lluvias que se producen durante el resto del año.

Evidentemente, no todos los canalones son capaces de soportar un episodio de gota fría. Menos aún si no están en unas condiciones óptimas. Te contamos los principales daños que suelen sufrir.

  • Obstrucciones. Es muy común que al enfrentarnos a una lluvia muy abundante aparezcan atascos en los canalones. Esto puede ocurrir por varios motivos. Lo normal es que pase al acumularse restos vegetales y animales presentes en los conductos. O bien en el propio tejado y que al ser arrastrados por el agua terminan en las canaletas.
  • Rotura de conductos. Las lluvias torrenciales en ocasiones van acompañadas por episodios de granizo. Este tipo de precipitaciones puede ser muy peligroso llegando incluso a romper los propios canales si caen con mucha fuerza. Además de poder causar obstrucciones.
  • Desprendimientos. Por último es muy habitual que un sistema de evacuación pluvial de una cubierta no sea capaz de hacer frente a la cantidad de agua caída durante una gota fría. Por lo que el agua que acumula hace que su peso termine venciendo los soportes de los canalones y que éstos se desprendan. Siendo un peligro no solo para el edificio sino también para los viandantes y vehículos.

Revisiones del sistema de recogida pluvial tras una lluvia torrencial

Una vez pasada la gota fría los daños que podemos encontrar en construcciones, cultivos y pueblos son muchos. Pero es habitual que no todos se detecten en un primer momento. Recomendamos contactar siempre con un profesional experto en canalones para que revise el sistema tras el paso de una tormenta de este tipo.

De esta manera podrá comprobar in situ los daños reales que han podido sufrir como consecuencia de las tormentas. Así como llevar a cabo la reparación de canalones que sea necesaria para prevenir daños mayores y adelantarse a problemas futuros.